Reflexiones de la Cuarentena

¿Te has percatado en estos días cuál es tu último pensamiento antes de ir a la cama y cuál es el primero al levantarte? Desaparece la imperiosa sensacion de necesitar tiempo, nuestros días se resumen en existir, pensar, sentir y un poco hacer dentro de un margen de espacio reducido al que llamamos hogar. Las prioridades cambian para todos.

Mi dia común era una batalla exuberante y desgreñada a la cual parecía acostumbrarme. Hoy me inclino a pensar que todas esas hazañas (muchas veces perturbadoras) cargadas de justificaciones elaboradas por mi misma, eran solo resultado de una ansiedad terrible por vencer a el tiempo, conquistar oportunidades y aceptacion, planificar el futuro, lograr triunfos, éxitos…..algo que en este instante no salva a muchos. En estos días quizás por primera vez me di cuenta que en abril se respira primavera, que la Luna Rosa viene con ella, que a pesar de todo aún florece y cada amanecer parece un nuevo comienzo, nada importa más que estar vivos.

La fragilidad de la vida y lo perceptible de la muerte valida la sensacion de que nuestra única conquista esta en nuestro presente, cada cual tiene el poder de escoger su camino no su destino. El tiempo es un rival que solo existe en nuestra mente y absorve nuestra existencia.

Ansiosos de salir a «vivir», en estos días de aislamiento nos damos cuenta de lo verdaderamente importante en la vida. Aquello que parecía urgente, impostergable, fue detenido o desvanecido en el tiempo sin consecuencias mayores. Todo pasa a segundo plano ante la inesperada urgencia de salvar nuestra especie, salvar el amor, la esperanza, salvar la vida.