El Éxito Puede Ser un Negocio de Riesgo

Esta página también está disponible en: English (Inglés)

Es posible que los negocios de riesgo no sean adecuados para todos, pero muchos de los avances que he tenido en los negocios y en la vida se debieron al riesgo.

Sí, el éxito es un negocio de riesgo, lo he sabido desde siempre. Llámelo de riesgo, llámelo coraje o ingenuidad, se trata de alcanzar las estrellas para crecer y lograr el éxito.

Cuando tenía cinco años, subí a un librero para recuperar la muñeca de mi hermanita y, al llegar a la parte superior del estante, choque mi pierna contra la puerta de cristal, cortándome accidentalmente la rodilla. Lo que siguió fue una visita a la sala de emergencias, me retiraron el vidrio y 10 puntos me dejaron la cicatriz que aún conservo.

A los 14 años hacía autostop con mis amigos solo por la emoción de hacerlo. Era una aventura, la vida era una aventura, y no podía esperar a tener una aventura tras otra. A los 17 años viajé sola a través del país, desde Miami a California y tuve otra aventura salvaje de la que mis protectores padres colombianos nunca se enteraron.

Reflexiones sobre el riesgo

Dejando el hogar

Cuando salí de casa a los 19 años para cursar mis estudios universitarios, mi padre me dijo: «Me preocupo por ti, cariño». Volví la cabeza y me detuve en la entrada de la casa que estaría dejando atrás, probablemente para siempre, y respondí con torpeza: «¿Por qué, papá?» Me di cuenta de que estaba conteniendo las lágrimas cuando me respondió, «porque te gusta correr demasiados riesgos». Él estaba en lo correcto.

Aproximadamente un mes después, casi me ahogo cuando salté al océano desde un bote gigante para bucear sin saber lo que estaba haciendo. Tres días antes me había unido al club de buceo en el campus, porque ahí estaban todos los chicos guapos. No importa que nunca hubiera aprendido a nadar. Los ángeles me salvaron ese día.

Espíritu emprendedor

A medida que fui envejeciendo, mis conductas de riesgo asumieron un comportamiento más calculado. Sin embargo, después de un segundo divorcio, y en medio de una gran recesión posterior al 11 de septiembre, renuncié a un puesto de gestión en una compañía Fortune 500: un ingreso de 6 cifras, 5 semanas de vacaciones y muchos beneficios, para comenzar mi propio negocio. Con dos adolescentes a cuestas y sin apoyo financiero, decidí que mi felicidad merecía cada onza de riesgo que pudiera soportar. 13 años después, mi compañía sigue prosperando; he superado los altibajos de ser dueña de una pequeña empresa.

No ha sido fácil. Pero cualquier cosa menos que la felicidad nunca fue una opción para mí.

Espíritu temerario

Entonces, cuando se hace la pregunta, «¿los que corren riesgos nacen de esa manera?» Mi tendencia es decir, SI! sin embargo, a lo largo de los años he aprendido que correr riesgos puede ser más fácil si naces de esa manera. Pero cualquiera puede aprender cómo asumir más riesgos o cómo ser un mejor y más eficaz asalariado.

Quiero decir, vamos, todos sabemos que sin riesgo no hay recompensa, o que donde hay bajo riesgo, hay baja recompensa.

Hemos sido programados para creer que para conseguir el éxito tenemos que apostar. Debemos arriesgar la seguridad para alcanzar las estrellas y lograr nuestros sueños. Esto puede o no puede ser cierto, pero en la medida en que creemos que lo es, continuaremos cosechando pequeñas ganancias con poco dolor, mientras que aquellos que se atreven, obtienen las recompensas que muchos de nosotros solo soñamos.

Bueno, estoy aquí para decirle que usted puede alcanzar todos sus sueños asumiendo los riesgos más pequeños, incluso si, y especialmente, si no nació siendo una persona temeraria. Me he dado cuenta de que todo lo que necesita es un poco de coraje: el coraje de tomar acciones aparentemente aterradoras, de decir sí cuando no está 100% seguro, de saber cuándo saltar y hacer preguntas más tarde, de ir en pos de lo que quiere, cuando los demás no lo apoyan, y tener el coraje de ser invencible ante la propia duda.

Coraje

Uno de mis héroes literarios favoritos dijo: “Hagas lo que hagas, necesitas coraje”.

Sea cual sea el curso que decida, siempre hay alguien que le dirá que está equivocado. Siempre surgen dificultades que lo tientan a creer que sus críticos tienen razón.

Para trazar un curso de acción y seguirlo hasta el final se requiere un poco del mismo valor que necesita un soldado. “La paz tiene sus victorias, pero se necesitan hombres y mujeres valientes para ganarlas”. Ralph Waldo Emerson

Un diccionario define el coraje como «la capacidad de enfrentar el peligro, la dificultad, la incertidumbre o el dolor sin ser superado por el miedo o ser desviado por un curso de acción elegido».

Abordar el miedo

Para mí significa estar asustado y luego hacer lo que es necesario de todos modos.

El miedo tiende a gobernar sobre nosotros, pero podemos gobernar sobre el miedo si lo “observamos” como algo que está fuera de nosotros, en lugar de una condición que está sobre nosotros. Si usted pudiera asir el miedo, imagínelo sentado en la palma de su mano, luego póngalo en su bolsillo, llévelo con usted, aduéñese de él, incluso ámelo, entonces podría separarse de él y él no tendría poder sobre usted.

Página siguiente- ¿Qué es el coraje?